Yeleussinov continúa con la hegemonía olímpica del “kazajo welter”

Daniyar Yeleussinov (Foto: Yuri Cortez - AFP)

Por Tomás Hermán:

El pasado 17 de agosto en los Juegos Olímpicos de Río 2016 se disputó la final de la categoría welter en la que el púgil kazajo Daniyar Yeleussinov conquistó la medalla de Oro venciendo por puntos al uzbeko Shakhram Giyasov. 

El kazajo neutralizó las acometidas de un impetusoso Giyasov, que intentó cortarle el paso con movimientos bruscos en avance acompañados por golpes rectos que no llegaban a impactar en la humanidad de su rival, siendo insuficientes tales acciones para impedir que el nuevo rey de la categoría llevase a cabo su característico y constante desplazamiento que le hace casi inalcanzable. Aún así,  tras dos asaltos en los que Yeleussinov bailó y conectó cuando quiso, al igual que amarró  al uzbeko para evitar sus combinaciones, tuvo la bravura, o quizás fuese producto del cansancio, de clavar sus pies en la lona del cuadrilátero y quedarse en la corta distancia para intercambiar cuero frente a frente haciendo uso de una defensa basada en la cintura completa y el ballesteo. Este púgil zurdo de media-larga distancia puede llegar a fajarse, pero donde realmente saca partido es contragolpeando con su recto de izquierda al desplazarse en retroceso, bajando ligeramente su centro de gravedad e impulsándose a la hora de lanzar ese golpe que coloca con precisión a través de la guardia de su adversario.

Kazajistán consiguió así otra medalla de Oro en unos Juegos Olímpicos y nuevamente en la categoría welter donde hubo dignos predecesores de tal hazaña con la misma nacionalidad.

En Londres 2012, Serik Sapiyev se hizo con el Oro venciendo al británico Fred Evans en las puntuaciones. Sapiyev era un genio de la distancia que parecía flotar por el cuadrilátero como si realmente llevase patines. Entraba y salía con una facilidad pasmosa, martilleando con ese rápido jab de derecha que le abría paso a sus combinaciones.

En Beijing 2008 fue Bakhyt Sarsekbayev quien se alzó con el Oro venciendo por puntos en la final al cubano Carlos Banteaux. Sarsekbayev, el welter más pequeño de los campeones olímpicos de este siglo con sus 173 centímetros de estatura, hacía notar su potencia además de su talento.

Y en Atenas 2004, Bakhtiyar Artayev se colgó el Oro al imponerse, también por puntos, al cubano Lorenzo Aragón. Artayev, el más joven con tan solo 21 años, y el más alto con sus 183 centímetros, fue el único de guardia diestra y quizás quien  tuviera un estilo más ofensivo con respecto a los anteriores.

Por último, y como punto extra a añadir, si se tiene en cuenta que en Sidney 2000 Yermakhan Ibraimov consiguió el Oro frente al rumano Marian Simion en la categoría superwelter (actualmente no existente en amateur) la cual comprendía de 67 a 71 kilos y considerando que hoy en día la categoría welter abarca desde 64 a 69 kilos, parece ser que, prácticamente, todo kazajo rondando los 69 kilos ha conquistado el metal más preciado en unos Juegos Olímpicos en lo que ha transcurrido de siglo. Si rentabilizasen sus puños en el boxeo profesional como hiciera Gennady Golovkin tras ganar la medalla de Plata en Atenas 2004, no sería éste el único ídolo de masas que representase los colores de su país en Pago Por Visión. Pero para eso, al igual que este último, tendrían que fusionar su técnica con ese "mexican style" con el fin de ofrecer al espectador un mínimo de dosis de emoción y adrenalina, y no caer así en el ostracismo pugilístico con su purismo técnico, pese a que su nombre escalase puestos en el Top Ten Mundial.