Willie Pep y su rivalidad con Sandy Saddler

Willie Pep vs Sandy Saddler

Por Tomás Hermán.

El italo-americano Willie Pep,  probablemente el mejor peso pluma de toda la historia, fue campeón mundial entre los años 40 y 50, y acumuló un longevo palmarés de 229-11-1 (65 Kos).

A lo largo de su dilatada carrera se enfrentó a púgiles de entidad como Sammy Angott, Chalky Wright o Ray Fachemon, pero sin lugar a dudas el eterno rival de Pep, y su verdugo en varias ocasiones, fue Sandy Saddler.

En 1940 Pep debutó como profesional a los 17 años de edad , y en 1942 llegó a conquistar el mundial pluma ante Chalky Wright. Su condición de invicto en 62 combates se vio abatida un año después cuando se topó con el excampeón mundial Sammy Angott, con quien perdió por decisión en 10 asaltos en un combate sin título en juego. 

Tras varias defensas de su cetro, se vio paralizado por la llegada en escena de un fortísimo Sandy Saddler en 1948, quien para vencerle por nócaut en cuatro asaltos tuvo que derribarle hasta en tres ocasiones, en aquel primer enfrentamiento de su tetralogía.

Saddler, considerado como el mayor noqueador de la historia del peso pluma con un record de 144-16-2 (103 Kos), demostró el poder de sus puños en todos los combates ante el italo-americano, en lo que se escenificaba como una guerra de estilos. 

Un año después de su derrota, Pep consiguió arrebatar el título a Saddler por decisión en 15 asaltos en el denominado “Combate del año” por la revista The Ring.

Sus dos restantes encuentros se vieron marcados por la desgracia para Pep, ya que en 1950 volvieron a enfrentarse y, en un combate donde aventajaba en las cartulinas al duro noqueador, tuvo que quedarse en la banqueta al escuchar la campana del octavo asalto puesto que su hombro se había dislocado.

Así, en 1951 se subieron al cuadrilátero por cuarta y última vez en un combate muy enmarañado y poco vistoso, cual tuvo un final nuevamente marcado por las lesiones, ya que Pep no acudió a la llamada del noveno asalto por un prominente corte en su ceja.

De esta manera, Saddler venció a Pep por 3-1, pero aún así se le recuerda al italo-americano como el mejor de todos los tiempos con diferencia del resultado. ¿Por qué no a Saddler según el marcador? Bien, el estilo de Pep fue lo que marcó su historia. Sus desplazamientos laterales y sus características fintas hacían de él un púgil con una movilidad inusual y elegante. Pep intentaba evitar el cuerpo a cuerpo y no solía tomar el centro del cuadrilátero puesto que no paraba de girar en derredor de sus adversarios para martillearles repetidamente con su jab de izquierda a gran velocidad. Sus combinaciones eran de manual y hacía efectiva toda la gama existente de golpes. Saddler le presionó en aquellos combates con su persistente ofensiva y su poder de pegada, sobre todo con el crochet de izquierda en avance que soltaba con precisión, y con el que llegó a tumbarle en más de una ocasión. Lo curioso es que protagonizaron el mejor combate del año en 1949, y en 1951 protagonizaron uno de los combates más sucios de la historia, según la misma entidad que los catalogó, The Ring. Aunque el desenlace de los dos últimos encuentros fuera favorable a Saddler, era Pep quien le aventajaba por puntos hasta la conclusión de ambos. 

A diferencia de opiniones, lo que sí es evidente es que para valorar la gloria de un boxeador no es suficiente con observar su palmarés. Es fundamental  un conocimiento, exhaustivo en la medida de lo posible, de aquellos resultados que marcaron su historia.