Carlos Monzón y la venganza de sus derrotas

Carlos Monzón vs "Mantequilla" Nápoles 

Por Tomás Hermán.

El argentino Carlos Monzón fue uno de los mejores pesos medios de la historia y una auténtica leyenda en el pugilismo que acumuló un palmarés de 87-3-9 (58 Kos) desde 1963 hasta 1977. Jamás perdió una pelea por título mundial a pesar de haberlo disputado en 15 ocasiones ante los mejores de aquella época como Nino Benvenuti, Emile Griffith, "Mantequilla" Nápoles y Rodrigo Valdez. Pero además, consiguió vengar sus únicas tres derrotas antes de coronarse como campeón mundial.

A los 6 meses de su debut, Carlos se enfrentó a su compatriota invicto Antonio Aguilar, quien le venció por Decisión Unánime en 10 asaltos. En 1965 vengó su primera derrota venciéndole por puntos en igual número de rondas. En 1967, volvería a ganarle, pero en esta ocasión por nócaut en 9 asaltos. Y en 1970 volvió a noquearle en 5 asaltos en disputa del Título Nacional Medio. Aguilar consiguió adjudicarse este título cuando Monzón lo dejó vacante, siendo lo más destacado que hiciera en su carrera.

En 1964, un experimentado púgil brasileño llamado Felipe Cambeiro consiguió vencer a Monzón en 8 asaltos, en los que le derribó en tres ocasiones. Tan solo un año después vengó su derrota por puntos a la misma distancia. Ambos combates se celebraron en Brasil, la tierra natal de su rival. Cambeiro, quien nunca fue noqueado, no hizo nada más relevante en su trayectoria como profesional.

La tercera y última derrota de Monzón fue a manos de su compatriota Alberto Massi, un invicto con tan solo dos combates que le venció por Decisión Unánime en 10 asaltos. Dos años más tarde Monzón le noquearía en 8 rondas. Volvieron a enfrentarse en 1967 y 1968 ganando Monzón por decisión en ambas contiendas. Massi se convertiría en un jornalero del ring que se retiraría años más tarde sin ningún logro interesante.

Monzón quiso dejar claro que nadie iba a vencerle encima de un cuadrilátero, y no permitió que nadie se quedase por encima de él. Venció a todo aquel que se encerró con él en un ensogado.