Proksa recuperó su título europeo


Por Tomás Hermán.
Foto: PA.

El polaco Grzegorz Proksa reconquistó su Título de Campeón de Europa del peso medio ante el británico Kerry Hope noqueándole en ocho asaltos en un combate de revancha.

Proksa hizo gala de su heterodoxo estilo pugilístico para destronar al único boxeador que le había infringido una derrota en su anterior encuentro. Aquella decisión fue muy ajustada y discutida, pero en esta ocasión Proksa no quiso dejar duda alguna y pasó por encima del británico. Fue castigando a su rival con golpes aislados pero potentes. Con un estilo desafiante, este polaco que lanza golpes desde todas las direcciones desde su guardia baja, que realiza fintas de cintura y contraataques sorpresivos fuera de distancia, y que  tiene una gran habilidad para colocar sus manos con precisión, fue minando la integridad de Hope. En el octavo asalto Proksa le colocó un perfecto crochet de derecha que le privó de su último aliento para continuar la disputa. El árbitro decidió que era el final del pleito.

Grzegorz "Super G" Proksa fue un buen amateur con un record de 130-1. Esta etapa comprendió los años 1999-2004 en la que conquistó varios torneos internacionales y se proclamó Campeón de Polonia Junior y Senior en varias ocasiones, así como Campeón de Europa Junior. Fue en 2005 cuando dio el salto al profesionalismo, donde logró el Campeonato Juvenil CMB y FIB Medio hasta que en 2010 se ciñó el cinturón de la Unión Europea ante Tyan Booth. El pasado año realizó una defensa del mismo ante el español Pablo Navascués, noqueándolo en nueve asaltos, y también venció antes del límite al alemán Sebastian Sylvester por el Campeonato de Europa. Fue en su primera defensa que lo perdió por puntos ante el británico Hope. 

Su record actual a sus 27 años es de 28-1 (21 Kos) y ya se asoma a las grandes bolsas si da el salto al continente americano, lugar donde solo le vieron debutar. Seguro que dará espectáculo con cualquiera de los primeros de la división y conquistará un mundial. Solo es cuestión de tiempo, porque aptitudes no le faltan al polaco con su peculiar y espectacular estilo.