Un abrazo con sabor a traición



Por Tomás Hermán.
Foto: Tom Casino.

El esperado combate entre el Campeón Mundial Welter CMB, Víctor Ortíz y la megaestrella Floyd Mayweather se saldó con un sabor amargo. Ortíz se dejó el título en el ring tras una antideportiva acción del púgil americano en el cuarto asalto.

El combate comenzó muy interesante, con un Mayweather lanzando sus derechas rectas sobre el rostro del campeón. Rápido y astuto, empezaba a sumar puntos en las cartulinas poco a poco. Ortíz, un poco tenso y muy cerrado en guardia, esperaba para lanzar sus contragolpes una vez que entraban en media distancia. La furia y el descontrol llegó de la mano del campeón, cuando en el cuarto asalto, tras lanzar una combinación de golpes y, ante las burlas de Mayweather, Ortíz le lanzó un cabezazo que le alcanzó en el labio. Inmediatamente se dio cuenta de su error, pues se había dejado llevar por los nervios y la adrenalina, y asumió la penalización, ya que el árbitro Joe Cortez, le quitó un punto por su acción antirreglamentaria. 

En esos momentos todo el afán de Ortíz era disculparse ante Mayweather. Perdón, perdón, y perdón... e incluso fue a darle un abrazo a su contrincante, quien a su vez le aceptaba las disculpas en una especie de farsa teatral y, momento en el cual al separarse aprovechó para conectarle un crochet de izquierda y un recto de derecha con toda su potencia a un Ortíz que tenía las manos bajas y le miraba a él y al árbitro con un gesto de "me han aceptado las disculpas". El campeón ya no se levantaría. Solo su sonrisa quedó en la mente de los espectadores. 

Según el reglamento de arbitraje, una vez que el árbitro declara el "box", los boxeadores pueden volver a conectarse golpes. Por lo tanto, sería una "acción legal". Pero desde el punto de vista deportivo, moral, y respetuoso... esto es una traición. ¿Realmente necesita esto Mayweather? Pues parece que sí, pues incluso se permitió al finalizar el combate, vociferar en pleno rostro a Larry Merchant, el comentarista de HBO, que no tenía ni idea de boxeo. Menudos modales los de este muchacho a quien muchos consideran el mejor libra por libra, y que aún no lo ha demostrado ante Pacquiao. ¿Quién quiere respeto?