Ortíz despoja a Berto de su cinturón y su imbatibilidad


Por Tomás Hermán.
Foto: AP.

Víctor Ortíz se proclama Campeón Mundial Welter CMB venciendo por puntos al hasta entonces invicto campeón Andre Berto en un apasionante combate, digno de ser candidato al Mejor Combate del Año.

Andre Berto, tuvo 200 combates amateur aproximadamente. Fue campeón del torneo Guantes de Oro en el peso superwelter y welter en 2001 y 2003, respectivamente. Participó en el Campeonato del Mundo Amateur de 2003 en Bangkok, y representó a Haití en los JJOO de Atenas 2004. Como profesional, conquistó el Mundial CMB Welter venciendo a Miguel Angel Rodríguez antes del límite, defendiendo este título hasta en cinco ocasiones.

Víctor "Vicious" Ortíz, consiguió como amateur ganar el Torneo Guantes de Oro de Kansas con tan solo 13 años. En 2003, tres años más tarde, hizo lo propio en el Torneo de las Olimpiadas Junior. En 2001 y 2002 ganó el Título Nacional Ringside, y también ese último año las Olimpiadas Nacionales Junior. Como profesional, conquistó el título NABO WBO Superligero en 2008, y al año siguiente el de la USBA ante Mike Arnaoutis. Ese año disputaría el título Mundial interino AMB ante Marcos Maidana en un memorable combate en el que sucumbió por KoT en el sexto asalto.

Connecticut sería el escenario de uno de los combates más emocionantes de los últimos años. Estos dos boxeadores iban a dar un auténtico espectáculo. Berto, invicto y un welter nato, confiaba en su potencia y rapidez de manos. Ortíz optaba por segunda vez a un título mundial y como anteriormente, la emoción estaba servida. El aspirante, muy seguro y con una rapidez en sus golpes sorprendente, se dispuso a cruzar golpes con el campeón, conectándole en el primer asalto un crochet de derecha y un uppercut con la misma mano que le obligó a poner la rodilla en tierra. Menudo comienzo. El campeón invicto agazapado en el suelo. Ortíz no frenaría en su ataque pero Berto sobrevivió al término del asalto. En el segundo, el aspirante salió a rematar la faena, encontrándose con una contra de derecha que le hizo tambalear y poner las manos en el suelo. Cuenta de protección en este caso para el retador. En los siguientes asaltos la sombra del nócaut flotaba sobre el ring. La velocidad y coordinación de Berto habían disminuído un poco y el aspirante, consciente del hecho, apretaba los dientes y conectaba su certero recto de izquierda al rostro, doblando con sus crochets y uppercuts de derecha. El zurdo de Kansas estaba realizando un gran trabajo, pero el campeón estaba recuperándose paulatinamente. El sexto asalto sería de infarto. En un intercambio descarnado de golpes, Berto conecta una contra de derecha que tumba de espaldas literalmente a Ortíz. Éste se levanta y totalmente groggy va a la guerra de nuevo. Todo parece que le va a perjudicar pues comienza a recibir varios golpes y a deslizarse por el ring, pero con coraje y valentía, a escasos segundos de la finalización del asalto, conecta dos crochets de izquierda que emergen del mismo corazón del retador estallando en el rostro de Berto y poniéndolo en el piso. Los nervios a flor de piel. La cuenta de protección iba a decidir la suerte. Berto se levanta y va a su rincón. En las esquinas se desgarraban las gargantas. El combate en su máxima plenitud. Y Ortíz vuelve a hacerse con las riendas del mismo. Octavo y noveno le servirían para coger el segundo aire y Berto sumó algún punto, más otro que le vino de perlas al ser Ortíz amonestado por el árbitro por entrar con la cabeza. Con este panorama, el retador fue a por todas y se apuntó los asaltos restantes consiguiendo al fin, alzarse con el preciado cinturón al escuchar la decisión.

Enhorabuena a los dos por el espectáculo que hizo vibrar a la aficción, y sobre todo enhorabuena a Ortíz por la conquista de su cinturón. Se merecía esta oportunidad y no la ha desperdiciado. La vida le ha sonreído esta vez.